La expulsión de espíritus malos (demonios) de los cuerpos, se hace con el fin de resolver problemas provocados por estos espíritus. Por ejemplo, la liberación le ayuda a la persona a superar problemas de salud causada por demonios como ansiedad, depresión, insomnio, diabetes, esquizofrenia, Alzheimer, etc. entre otras enfermedades; también problemas espirituales como lascivia, lujuria, fornicación, adulterio, odio, envidia, etc. y toda clase de pecado, éstos espíritus tienen esclavizada a la persona incitándole a transgredir la ley de Dios y hundiéndola cada vez más para robarle la paz, la felicidad, la tranquilidad y por último su alma.
El Señor Jesús decía que todo aquel que practica pecado, esclavo es del pecado (Jn. 8:34) se hace esclavo del pecado, por ende, del que lo incita a hacerlo, o sea el enemigo; pero también da la solución que solo Jesús lo puede hacer libre (Jn. 8:36) siempre y cuando la persona crea en él, cumpla ciertos requisitos, que veremos más adelante y quiera ser libre.
¿Cómo es que las personas se llenan de demonios?
Por practicar el pecado, maldiciones generacionales, y los "derechos legales" que tienen para entrar a los cuerpos.
¿Qué es un derecho legal?
El mundo espiritual se maneja por leyes establecidas por Dios, si una persona transgrede la ley de Dios, se constituye pecado (1Jn. 3:4), y todo aquel que practica pecado es del diablo (1 Jn. 3:8) por tanto su amo o señor es el enemigo; Sin embargo, si hacemos el bien y nos apartamos del pecado, le estamos sirviendo a Dios, El Señor da a escoger al ser humano a quien servir (Mt. 6:24).
Derechos legales también se obtienen por objetos, ropa, alimentos, y toda clase de cosa pactada o que le pertenece al enemigo, este reclama su legalidad.
Al que sirve usted, éste es el que tiene derecho a entrar en su vida, controlar su vida, nos convertimos en siervo (a) o esclavo (a) de él.
Podemos decir que un derecho legal es una puerta por donde entra el enemigo a la vida de la persona.
Dios tiene también derecho legal del que cree en su hijo Jesús y hace su voluntad, Dios dice a aquella persona "tu eres de mi propiedad" Yo tengo derecho sobre ti, ya que te compre por medio de la sangre de mi hijo" (1 Cor. 6:20).
Tipos de liberación:
Podemos enumerar 2 tipos de liberación, según esto es su dificultad y el tiempo de duración, veamos a continuación:
1. Para los que no conocieron de Dios:
Este tipo de liberación se hace a las personas que no supieron de las cosas de Dios, quizás nadie le predico, no fueron a una iglesia, pertenecían a otra religión donde no les enseñaban casi nada, esta liberación suele ser mas fácil y rápida, o según el Padre determine el tiempo.
2. Para los que, conociendo a Dios, su palabra y cayeron en pecado:
Este tipo de liberación es más difícil, dura más tiempo, dolorosa para el que recibe la liberación; Dios permite que la persona viva las consecuencias de su pecado, de su desobediencia; ya que todo pecado tiene sus consecuencias, a pesar de Dios haberlo perdonado, podemos ver el ejemplo del rey David, Dios lo perdono, pero las consecuencias las pagó por medio de sus hijos.
Manifestaciones en liberación:
Demonios hablan por la boca de la persona, gritan, no quieren ser echados, atacan a la persona y al que hace la liberación, puede ser verbalmente o si tienen demonios de violencia los pueden atacar, en este caso apoyarse con otras personas para que lo sujeten.
Síntomas de liberación:
Síntomas físicos: Bostezos, estornudos, eructos, escalofríos, debilidad, mareos, secreciones corporales, sudor, tos, baba, flatulencias, temblores en el cuerpo, baja presión, vómitos, hincones en el corazón.
los demonios se aferran al cuerpo, dañando lo que pueden al salir de los cuerpos, porque ellos se defienden, atacan.
Síntomas espirituales: se va el apetito, el deseo por hacer el pecado, de practicar aquel pecado que lo tenía atado.
Tiempo de duración de la liberación: El tiempo lo pone el Señor, no el que ministra la liberación; si el corazón de la persona esta completamente entregado, el Señor lo sana más rápido y libera inmediatamente.
Hay otros que libera poco a poco, porque el Señor está tratando con sus vidas, con su carácter.
Requisitos para liberación:
1. Para el que recibe liberación:
La persona tiene que ser sincera con Dios y con el siervo(a) que hace la liberación, responder sus preguntas con sinceridad, arrepentirse, que le duela haber fallado, apartado o pecado contra Dios.
La persona tiene que estar humillada, entregarse completamente en ayuno, oración, lloro y lamento.
Es recomendable estar ayunando para ayudar en la liberación.
Santidad por dentro, apartado completamente del pecado.
Santidad por fuera, vestir modestamente, con recato; como mujer o varón que profesa piedad.
Obediencia a Dios.
2. Para el que hace la liberación: Un siervo(a) viviendo en santidad y obediencia, apartado completamente del pecado, irreprensible, fe, ayuno y oración.
Es necesario estar ayunando continuamente para ayudar a sujetar la carne y fluya mas el Espíritu Santo.
¿Quién hace la liberación?
1. Jesús mismo: El que recibe la liberación tiene que Derramar su alma delante de Dios, así como Ana (1 Samuel 1:15) o la mujer pecadora (Lucas 7:38-39, un arrepentimiento genuino, con lloro, lamento, dolor por haber pecado, no hay muchos siervo(a)s que tengan este ministerio de liberación; por eso cada uno dispone su corazón y el Señor mismo le hace la liberación, por su humillación, por su clamor de corazón; recuerdo que viví algo parecido, el Señor me llevó al arrepentimiento, cuando un día en medio de mi desierto aparte de todos los ataques que sufría del enemigo contra mi vida, me estaba quitando la movilidad de mi pierna a punto de quedarme paralitico, me asuste y esa fue la gota que rebalso el vaso, busque la primera iglesia que encontré la más cerca y me metí, vi a un hermano, le dije que ore por mi y empecé a quebrantarme como nunca, derrame mi alma en ese momento tanto así que no me importaba que alguien me estuviera viendo, tanto llore arrepintiéndome y confesando mis pecados que sentí como una especie de corriente o muchos puntos en mi cerebro como una especie de adormecimiento, y luego sentía paz, entendí que Dios me había respondido y aceptado mi arrepentimiento, ya luego el Señor me saco de ahí, y continuo el proceso de liberación poco a poco, veía y sentía lo que salía, era Jesús mismo haciéndome liberación, así lo hará con usted si practica estos consejos.
2. Jesús usando un(a) siervo(a): El Señor usa siervo(a)s que ministran liberación, los llama, limpia, capacita, autoriza y respalda para echarlos fuera en su nombre.
Instrucciones para el (la) siervo(a) que hace la liberación:
Preguntarle a la persona si quiere recibir a Jesús (Jesús) como su Señor y salvador, ayudarle a hacer la oración de arrepentimiento.
Si la persona era cristiana y se apartó o cayo en pecado, decirle si quiere reconciliarse.
Decirle a la persona que rechace, que renuncie a todo lo que practico.
Decirle a la persona que perdone a la persona que le hizo daño:
La falta de perdón causa muchas enfermedades en la persona, es necesario perdonar a la persona que le hiso daño, pero de corazón, no guardar nada hacia esa persona.
La idea es ayudar a la persona a que cierre todas las puertas para que no sigan entrando los demonios a su vida.
Luego de haberse arrepentido y renunciado, la persona que hace la liberación debe orar al Señor que rompa todo pacto, todo trabajo de hechicería brujería, que cancele toda obra de las tinieblas.
No dejar hablar a los demonios:
Salvo que el Padre mismo quiera hacerlos hablar, pero generalmente no sucede eso, debemos decirle cállate y echarlos fuera, no conversar con ellos.
Armas Espirituales: El Padre da armas espirituales al Siervo(a) para usarlas en la liberación (Ef. 6), primero debemos tener fe porque el enemigo desafía tu fe, te puede decir: "tú no me vas a echar fuera", "Dios no te va a oír", "yo soy muy grande como el tamaño de la torre Eiffel" etc.
Para atacar al enemigo debemos tener la espada del Espíritu, el siervo tiene que saber las escrituras para atacar al enemigo, como nos enseñó Jesús (Mateo 4), tener la espada afilada.
No siempre es así como Dios libera a las personas, pero hemos visto que en la practica muchas veces es así; a veces Dios trata con la persona y Él mismo lo va liberando poco a poco, según se vaya entregando, porque su proceso de sanidad toma tiempo, hay personas que demoran en perdonar o en reconocer sus pecados y apartarse de ellos; pero Dios en su misericordia va trabajando en la persona desde el primer día que se dispuso, y que escucho su voz en profecía, y puede ser esta una liberación progresiva y quizás no se vean manifestaciones como las que se mencionaron, pero que en lo espiritual si esta habiendo una liberación y la persona se va llenando de Dios.

